Problemas escolares

Uno de los temas que más inquietan a psicólogos y a padres con hijos adolescentes es el del fracaso escolar. Queremos que nuestros hijos se sientan realizados y encuentren profesiones en las que puedan desarrollar sus intereses y capacidades, del mismo modo que deseamos que puedan ganarse la vida cómodamente.

Sin embargo, en ocasiones observamos a adolescentes que están desmotivados por los estudios, evitan hacer deberes o no atienden en clase. Los resultados acaban siendo suspensos, recuperaciones, riñas con los padres por estar demasiado encima de ellos, etc. A veces se piensa que el adolescente es vago, no quiere esforzarse, no le importa nada… Pero lo cierto es que detrás del fracaso escolar en la adolescencia, muchas veces existen problemas que el adolescente no verbaliza: falta de autoestima, ansiedad, excesivas exigencias del entorno, depresión, acoso escolar, aislamiento, etc.

Nuestra psicóloga, puede ayudarle a superar sus problemas y orientar a los padres sobre cómo actuar con el adolescente.

Agresividad en la adolescencia

La adolescencia es una época de gran cambio físico y emocional. En ocasiones, adaptarse a todos estos cambios genera irritabilidad y frustración en el adolescente, lo que puede desembocar en una conducta agresiva. Antes que reñir o castigarle por su agresividad, conviene comprender las causas de su malestar.

Al adolescente puede no gustarle su cuerpo, o ver cómo sus compañeros de burlan de su aspecto físico. Puede sentirse frustrado al no entender porqué sus deseos chocan con los límites impuestos por los padres. El adolescente puede no sentirse comprendido. Cuando un adolescente no sabe canalizar sus emociones de otra manera, puede desembocar en agresividad.

Una terapia psicológica puede enseñarle nuevas formas de reconocer y descargar sus emociones a través de conductas más constructivas. Muchos adolescentes desarrollan estas habilidades de control emocional de forma espontánea por imitación del entorno o aprendizaje, pero otros necesitan la ayuda de nuestros psicólogos para lograrlo.

Acoso Escolar: bullying

Para un adolescente, su entorno social es clave. La mayor parte del día transcurre junto a sus iguales. La mayor parte de sus intereses e ilusiones sólo puede desarrollarse en su círculo social: ser aceptado, gustar, divertirse, buscar información, sentirse parte de algo, descargarse de las tensiones familiares o escolares, etc.

Sin embargo, en ocasiones, es precisamente en ese deseado contexto social donde se producen agravios, insultos, desatenciones, burlas. Es decir: acoso escolar. Imaginemos lo duro que resulta para el adolescente sentirse excluido del grupo, ser etiquetado con palabras que le denigran, ver expuestas sus intimidades en las redes, ser ridiculizado y perseguido. Precisamente en el momento evolutivo en el que nos individuamos como personas, en el que sacamos conclusiones respecto a lo que valemos para el grupo y lo que podemos esperar de él, es cuando pueden producirse los rechazos y humillaciones más dolorosos.

Muchos adolescentes que sufren acoso escolar necesitan la ayuda de psicólogos para recuperar su autoestima, saber relativizar el impacto psicológico de lo que les han hecho y desarrollarse como personas independientes conscientes de su valía.

Depresión en la adolescencia

Aunque pueda parecer que la adolescencia es una época despreocupada y de libertad, lo cierto es que los estudios de psicología sobre la adolescencia informan que cerca del 8% de los adolescentes sufren episodios depresivos.

La depresión juvenil tiene mayor prevalencia en chicas que en chicos, y en ocasiones no es detectada por los cambios de humor tan frecuentes en la adolescencia. La ayuda psicológica es fundamental para abordar y superar la depresión, por lo que si usted cree que su hijo adolescente puede estar atravesando una depresión, es recomendable acudir a psicólogos para que le realicen una evaluación. La habitual depresión caracterizada por tristeza, apatía, desmotivación y aislamiento también puede cursar con irritabilidad, agresividad u otros síntomas.

Problemas de conducta

Un trastorno de conducta en la adolescencia consiste en la presencia de comportamientos que violan las normas y las reglas adecuadas para esta edad. Puede tomar forma de escapadas de casa, absentismo escolar, agresiones o robos. Cuando un adolescente se comporta de esta manera, es fundamental averiguar qué está pasando. Por más estresante e hiriente que este comportamiento resulte para los padres, es fundamental intentar comprender los sentimientos del adolescente, que encuentra en esta forma de conducta un desahogo o una evitación de su problemática emocional. Nuestra psicóloga puede ayudar a adolescentes y padres a salir de esta difícil problemática. Corregir estos problemas de conducta de forma temprana es importante para que el adolescente encamine su vida hacia relaciones sanas con los demás, desarrollo personal y profesional satisfactorio, y sana autoestima.

Adicción a las nuevas tecnologías

Los psicólogos estamos convencidos de que las nuevas tecnologías no son peligrosas ni generan en sí mismas adicción. Sin embargo, existen jóvenes con baja autoestima, excesivamente introvertidos, con problemas de comunicación en la familia o superados por los cambios que supone la adolescencia, que pueden llegar a refugiarse en las nuevas tecnologías hasta generar una adicción hacia las mismas. Al principio les divierten y entretienen, pero poco a poco acaban controlando sus vidas y quitando espacio para todo lo demás. Si este es el caso de su hijo, nuestra psicóloga le ayudará a recuperar su autoestima y la capacidad de implicarse en otras actividades y relaciones que le pongan de cara, y no de espaldas, a la vida.

Abuso de drogas

Una inquietud frecuente de padres y gran fuente de conflictos familiares, es el uso, el abuso o la adicción que algunos adolescentes tienen hacia las drogas. Entre las más frecuentes, abuso de drogas como: alcohol, tabaco, hachís y marihuana. En menor cantidad, abuso de drogas como: cocaína, drogas recreativas o metanfetamina .Los padres suelen enfadarse con los hijos cuando detectan un problema de este tipo, iniciando una guerra de sermoneos, reproches, críticas, amenazas o castigos que no suelen ser eficaces y deterioran la relación. Los estudios de psicología sobre el adolescente demuestran que los adolescentes consumen drogas por muchos posibles motivos: aburrimiento, necesidad de evasión de una situación desagradable, presiones de los amigos, influencia de los medios de comunicación, necesidad de ser aceptado, rebeldía… Antes de castigar, es importante que el psicólogo consiga entrar en el mundo del adolescente y comprenda las causas que han llevado al abuso de drogas. De este modo, nuestra psicóloga podrán orientar al adolescente a conseguir sus objetivos sin necesidad de recurrir al consumo de drogas.

Problemas Sexuales

La sexualidad y la adolescencia son conceptos indisolubles. El descubrimiento del propio cuerpo que en virtud de los cambios hormonales y sociales atraviesa el adolescente, es un proceso sano y normal. Para nuestra psicóloga, gran parte de las conductas sexuales que tienen los adolescentes son respetuosas y cuidadosas, pero en ocasiones por malestar emocional, baja autoestima o desinformación, algunos adolescentes asumen conductas sexuales de riesgo que pueden llevarles a embarazos no deseados, infecciones de transmisión sexual o mala elección del momento o la pareja sexual, siendo demasiado pronto o con un compañero sexual que no aporte la necesaria dosis de respeto y cuidado emocional. Es importante ayudar al adolescente a saber quererse y cuidarse, a saber protegerse. Un inicio inapropiado en la sexualidad es una experiencia dolorosa que puede interferir posteriormente en nuestro bienestar personal o en pareja.

Trastorno de Estrés Postraumático (TEP)

El síntoma principal del trastorno de estrés postraumático (TEP) es la re-experimentación del trauma (recuerdos recurrentes, pesadillas, flashback), pero también se manifiesta cuando la persona es incapaz de enfrentarse a estímulos o recuerdos que estén asociados con él y aparece una sensación fuerte de angustia, sudor, palpitaciones, mareos….. Otros síntomas comunes son:Se esfuerza por evitar los pensamientos, lugares, personas… que le puedan recordar una situación o hecho determinado y es incapaz de poder explicarlo. En ocasiones alguna parte importante del acontecimiento se ha olvidado. La vida afectiva se restringe y la falta interés en las actividades cotidianas la invade. La persona tiene la sensación de estar condenada y mira el futuro con desesperanza.

Entre las terapias que emplean esta técnica destaca la terapia cognitivo conductual enfocada al trauma, es la que más estudios y mayor eficacia demostrada tiene. En esta terapia la exposición se combina con la reestructuración cognitiva, que pretende desmontar en el paciente la creencia de que el mundo es un lugar hostil.